Como príncipe, los jugadores tienen una hora para escapar de los calabozos e impedir que el malvado Jaffar tome el control del reino y asesine a su princesa. La fama de este título se debe a sus fluidas animaciones de personajes capturadas mediante motion capture (a través de rotoscopía). El realismo no es solo superficial; el gameplay es muy verosímil, exigiendo un paradigma de platforming diferente.