En una surrealista pseudo-secuela de la película de 1980, los músicos Jake y Elwood Blues ya no salvan orfanatos de la ejecución hipotecaria, sino que plataformean por sus vidas dentro de un, eeh, jukebox malvado. Para escapar, los hermanos deben sobrevivir a 34 traicioneras fases (24 en modo cooperativo para dos jugadores) de trampas para osos que chasquean, cortadoras de césped furiosas, moscas sonrientes y un sinfín de pozos sin fondo.