Ambientado en el no tan lejano futuro de 2030, la exestrella de la NBA Bill Laimbeer ha dado vida a su propia versión del baloncesto. Empujar a los rivales y arrebatarles el balón de forma violenta es el procedimiento estándar, mientras que minas y sierras circulares pueden sacar del juego a los adversarios – o al propio jugador.