Esta primera secuela de Wheel of Fortune es prácticamente igual que aquel juego de resolución de puzzles, con la diferencia de que los puzzles aquí son más sencillos para adaptarse a un público muy joven. Los premios también están más orientados hacia los niños, ya que no sería muy prudente que los niños ganen barcos, pues probablemente no tendrían su licencia náutica en regla.