Esta tercera entrega de la serie muestra a RoboCop tratando de proteger las calles del Viejo Detroit de una banda llamada los Splatterpunks y una facción de ninja-cyborgs conocida como Otomo, fabricada por la Kanemitsu Corporation. El juego abarca cinco etapas y se juega de manera muy similar al segundo juego, con RoboCop siendo capaz de saltar sobre huecos y otros peligros como el ácido.